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Trabajos del reino, de Yuri Herrera

Trabajos del reino (2004), de Yuri Herrera , llegó a mí por Karla. Ella estaba particularmente conmovida con una novela en la que veía un caso de aquellos en los que la relación literatura y cultura popular se concreta en una buena obra. Quiero decir que todo esto ocurrió en Montpellier, Francia, no solo para presumir que estuve en Francia, sino también por lo que eso significa en términos de la circulación de una novela latinoamericana contemporánea: hablo de la escritura de un autor mexicano que conocí más fácil en Europa que en este otro lado del mundo desde el que ahora escribo, que ha interesado a una comunidad de lectores en Francia y que se estudia en contextos académicos francófonos (Karla es estudiante de un posgrado en literatura en la Universidad Paul Valéry). La novela narra la historia de un cantautor de corridos que, como muchos de los que se tiene conocimiento en México, se convierte en el compositor de canciones para una especie de capo, un Rey, y con ello se introduc...

Monumentos III. El minero

Mucho de lo que significa el nuevo monumento al minero en Amagá se puede concluir a partir del pedestal que soporta la figura del heroico hombre representado. El inmenso y desproporcionado cubo de concreto, así como las farolas con los colores de la bandera del municipio, nos alejan del minero al tiempo que ponen en evidencia el otro sentido que tiene la presencia de ese nuevo y desmesurado objeto en el parque principal. Es oportuno pensarlo dado que, como se ha dicho en las dos entregas anteriores de esta serie de comentarios surgidos del interés actual por los monumentos en el pueblo  — por el embellecimiento de la sala de la casa, como lo dijo el señor alcalde en el momento de la instalación — , al monumento se lo puede leer más allá de lo evidente, más allá de lo que a simple vista trata de representar; en este caso, tenemos que preguntarnos qué hay más allá del gesto heroico de ese pobre personaje de bronce, disminuido por la rimbombancia de las palabras en letras doradas y p...

Madame Bovary, otra vez

Tiene que haber mucho de terquedad o tontería en querer escribir algo sobre la más famosa novela de Gustave Flaubert . Sin embargo, mi propósito es modesto: no me referiré a la novela sino a lo que la novela hizo en mí unos veinte años después de haberla leído por primera vez. Es cierto que eso puede no importarle a nadie, pero asumo que quien llegue hasta este blog algo de esa experiencia le interesará. He dicho que leí la novela por primera vez a los veinte. Hubo otra lectura, una segunda, de la que recuerdo poco, quizás porque lo hice como tarea para un curso o algún escrito. Esta tercera lectura de la que quiero hablar se da en una situación particular: luego de la muerte de Vargas Llosa , quise volver a su ensayo sobre Flaubert y su novela, La orgía perpetua , publicado originalmente en 1975. Mientras las redes sociales devoraban como pirañas el nombre y la trayectoria del escritor peruano, yo rescaté de mi biblioteca el volumen de La orgía para recordar por qué esa escritura f...

La lengua de la mitómana

Además de las continuidades y discontinuidades de orden temático entre Loca mitómana y Un beso de Dick , señaladas de manera tan atinada por Pedro Adrián Zuluaga , se me ocurre que hay, también, conexiones e interrupciones entre las formas de esas obras. Mi proyecto puede parecer conservador e impertinente, pero creo que una lectura de los procedimientos escriturales, del uso particular que Guillermo Correa hace de la lengua para la construcción de su novela, viene bien para alimentar su recepción y discusión. Con este propósito, me propongo una reflexión sobre distintos niveles de la forma que, como se verá, es imposible aislar de asuntos del contenido; asumo pues que la distinción forma/contenido opera solo metodológicamente. Lo primero es el género. Loca mitómana es una novela; podrán adjetivarla con términos como biográfica, autobiográfica, escritura o narrativa del yo, autoficcional, autorreferencial. El adjetivo lo discutirá otro comentador, pero el género no: es novela por el ...

El fin de los libros, de Gustave Uzanne

No conocemos mucho sobre Octave Uzanne (1851-1931) . No se trata de un escritor renombrado de la Francia de finales del siglo XIX. Al leerlo, es fácil encontrar el por qué: en un contexto dominado por el Realismo y el Naturalismo en la narrativa, sus textos se decantan por un fragmento muy preciso de esa realidad, a saber, la que construyen los lectores, libreros, coleccionistas, editores, impresores y todo ese montón de personajes que habitan el universo del libro, un universo que, entre otras cosas, puede estar más cerca de las historias de Julio Verne que de las de Balzac, Flaubert o Zolá. El fin de los libros y otros cuentos para bibliófilos (2015), como su título lo indica, es un libro de cuentos  — aunque la categoría cuento puede discutirse para el caso de algunos relatos que aparecen en el volumen —  que tratan sobre y se dirigen a un público muy especializado: los bibliófilos y bibliómanos. Esto no quiere decir que alguien que no lo sea (como yo) no pueda entrar y pa...

Un libro escrito por Jorge Carrión (y GPT-2 y 3)

Los Campos electromagnéticos. Teorías y prácticas de la escritura artificial (2023), por Jorge Carrión / Taller Estampa / GPT-2 y 3. Caja Negra Editora, Buenos Aires. Este libro se escribe en 2022, pero se publica en 2023. En ese entonces, al menos en Colombia, las inteligencias artificiales generativas eran aún recién aparecidas. Jorge Carrión da cuenta en este texto de años de pesquisas sobre las escrituras automatizadas, los chatbots, hasta llegar a las versiones 2 y 3 de GPT con las que, finalmente, se articula para la creación de este libro. No es, pues, un experimento de principiantes. De hecho, me pregunto en este momento por qué hablo de experimento y no de obra. Las escrituras siempre han sido procesos colaborativos, pero ahora lo son más que nunca (p. 119). Fiel a ese principio, este ejercicio tiene como antecedente la experiencia de escritura de Los campos magnéticos (1920), un experimento de los surrealistas André Bretón y Philippe Soupault. En ese entonces el método consi...

Monumentos II. El arco

De acuerdo. El arco de medio punto que adorna hoy el Parque Municipal Emiro Kastos, de Amagá, no es en sentido estricto un monumento. Sin embargo, como intervención estética que es nos dice cosas de manera directa y oculta otras; es una provocación para el espíritu crítico. Una pieza de semejantes dimensiones no está allí como complemento del alumbrado navideño ni solo para que los turistas se tomen selfis (o eso esperamos).  Con sorpresa vimos cómo se fue erigiendo durante los últimos meses del año un arco de ladrillo cuya arquitectura recuerda las edificaciones republicanas de comienzos del siglo XX en el centro de Medellín, lo poco que han dejado. Se dice que, en Colombia, la arquitectura de esos años de la modernización usó materiales locales (como el ladrillo) y lo aplicó a moldes traídos de Europa, como los que evocan el frontón escalonado de la parte superior y los pináculos que son al mismo tiempo faroles y que a mí me resultaron especialmente bellísimos, sobre todo en la n...

Las ranas de Lorrie Moore

Dicen, porque no he leído a Proust, que en su más famosa novela una galleta lleva a evocar una vida. En Lorrie Moore no es una galleta sino los sesos de algún animal no humano parisinamente preparados lo que lleva a la narradora a evocar los últimos años de su adolescencia en un lugar de América llamado Horsehearts; el momento preciso donde se da esa transición extraña a la primera adultez. No es, pues, una vida sino un periodo aparentemente sin importancia el que Moore elige para preguntarnos sobre nuestras propias transiciones olvidadas, no consideradas, ocultas quizás en el apabullante montón de recuerdos de épocas canónicamente más importantes de nuestra vida. La historia tiene un marco: Berie (la narradora) y Daniel, su esposo, están en París y participan de una cena. Todo parece rutina, apariencia; el deseo de un cambio es tácito, el fin es inminente. En ese ambiente tenso Berie experimenta un flashback a sus quince años, un momento límite y definitivo: la amistad con Silsby, la ...

Monumentos

La ciudad de La Habana está llena de monumentos; en Centro Habana pueden caer las casas de los cubanos más pobres (porque en la isla hay desigualdad, no me digan que no), pero jamás los monumentos. Porque, como lo dijo Karla Suárez en su novela El hijo del héroe , la Revolución necesita héroes, relatos que sustenten esos heroísmos y monumentos. En todo caso, los monumentos en Cuba y en cualquier parte están levantados sobre mentiras; además de anacrónicos, me resultan sospechosos. El bronce brilla, pero aquello que representa (el pueblo, la lucha de las mujeres, el orden, la revolución, la patria, los mineros) sigue su corrupción sin que nada la altere; los monumentos sirven para recordar cosas, para perpetuarlas, no para cambiarlas.   Quizás los modelos de ciudad de las sociedades de finales del siglo XIX y comienzos del XX vieron en los monumentos una manifestación de civilidad. Cada uno quiso imponer su versión de la historia levantando conquistadores y patriotas de hierro...

Helí Ramírez y la “novela de cuadra”

El título de este comentario puede generar la impresión que quiero probar si hubo un primer escritor que, antes de uno más reciente, trató el tema de la cuadra, del barrio, de la vida en las comunas populares de Medellín. Pero no, no es esa la intención, al menos no la principal. Pienso que, más bien, el propósito se orienta a arriesgar algunas ideas acerca de cómo se gesta y se nutre una tradición en materia literaria. Quizás una reflexión de este tipo nos ayude a ver, a lo mejor con menos sorpresa, construcciones literarias que se presentan como novedosas aun cuando se trata de motivos y tratamientos conocidos en la literatura sobre Medellín hace al menos cuarenta años. Me arriesgo a afirmar que poco se sabe sobre La noche de su desvelo , la novela que el poeta Helí Ramírez publicó en 1987, en el volumen 35 de la ya clásica colección Autores Antioqueños. Según un comentario reproducido en la solapa del libro, esta novela se publicó “luego de múltiples reescrituras durante más de cinc...

Las momias de Arnoldo Gálvez Suárez (Guatemala)

El libro llegó a mis manos en una librería en pleno centro de la Ciudad de Guatemala. La librera, joven, me presentó varios títulos de Arnoldo Gálvez Suárez pues yo le había preguntado por un escritor contemporáneo que me pudiera recomendar. Gálvez parecía ser uno de los más queridos en Catafixia , la librería. Como suele sucederme, me enamoré de la carátula. Un grabado del esqueleto de un animal prehistórico, con inmensos colmillos, sobre un fondo café claro. En letras negras el título del volumen, Alguien bailará con nuestras momias , y en caracteres rojos el nombre del autor y los títulos de las tres novelas cortas contenidas en el libro: La era glacial, Para eso están los amigos, y Todo lo que no se sabe . Detalle de carátula.  Las tres historias transcurren en la Guatemala contemporánea; pero decir contemporánea, en Guatemala, quiere decir, una convivencia de tiempos, de épocas y de culturas. Solo dos de los relatos, el primero y el último, se “tocan” levemente. Esto resulta...

Correspondencia teórica, Flaubert

¿Cuántas cosas se han dicho sobre las cartas de Flaubert? ¿Qué se puede escribir luego de leerlas? Algo, como una vergüenza, se impone ante quien pretende comentar cualquier cosa de quien dijo a sus veinticuatro años: “Soy un hombre-pluma. Siento a través de ella, en relación con ella y mucho más con ella” (1852) y que, además, consideró que solo se debía escribir cuando se tuviera algo importante y distinto para decir. No obstante, la correspondencia resulta ser una real provocación para el lector, un desencuentro en algunos casos –sobre todo para quien haya idealizado la escritura– y, siempre, una sensata reflexión sobre un oficio al que hay quienes deciden dedicar una vida, a veces, como en el caso de Flaubert, a su pesar.   Por supuesto, no me refiero en este comentario a la correspondencia completa del autor de Madame Bovary –ya quisiera uno tanto tiempo y entusiasmo para un proyecto similar–, sino a una selección y traducción del escritor, traductor y editor argentino D...

Los suicidas de Maupassant

El siglo XIX no fue nada modesto en sus comprensiones sobre el suicidio. Los relatos que, al respecto, escribió Guy de Maupassant son una muestra de que las muertes voluntarias constituían un mal de ese tiempo y, también, que disciplinas como la sociología, la filosofía y la misma literatura comprendieron bien de qué se trataba, lo que no significa necesariamente que hayan encontrado una solución a un problema que puede considerarse de salud pública, a juzgar por las cifras de suicidas que el mismo volumen de relatos sugiere. De otra parte, el tema adquiere actualidad en términos de una salud mental cada vez más deteriorada que, tememos, desemboque en un desprecio generalizado por la vida en la contemporaneidad.    En Suicidas y otros cuentos sobre el suicidio , traducido por Pablo Cuartas y publicado por Yarumo Libros (2023), el suicidio aparece retratado en todas sus posibilidades, sin patetismo, al modo, podríamos decir, realista. No hay juicios ni redenciones, solo vidas...

Déjame gritar y el problema de la no-ficción

Folletín, melodrama, misterio, detectivesca, novelesco, todas estas palabras pasaron por mi cabeza mientras leía las seis historias que conforman este libro de Jorge Mario Betancur Gómez. Esas palabras y no Historia, y no crónica, porque algo como un código literario se impuso desde el principio, así haya tenido en cuenta los paratextos que advertían sobre la rigurosa investigación documental que precedió a su composición. Porque, hay que aclararlo, las historias incluidas en Déjame gritar tienen esa nota agravante que dice “basado en hechos de la vida real” que parece cambiar todas las condiciones del pacto que acordamos como lectores. Este es el punto en el que vuelven a aparecer todas las preguntas sobre esa no siempre precisa distinción entre la escritura de “no-ficción” y la escritura de ficción. Distinción que tiende a perder relevancia cuando la experiencia de lectura es, finalmente, una experiencia de lectura literaria como cualquier otra.  No creo que la relación con el f...

Comentario sobre la herida

Leí el capítulo nueve de esta novela con el estupor que seguramente experimentaron quienes ya la han leído. Una profusión de imágenes que aterran no tanto por su cercanía a la historia de este país nuestro, sino por la confirmación de que nuestra realidad supera con creces la más aterradora de las ficciones. La violencia, que fue instaurándose en el relato como un ruido de fondo, se hizo estridente al final y me ensordeció.  Si una novela, una escritura, logra ese efecto, entonces hay que hacerle caso, ponerle atención; hay algo qué entender. Es posible que ese efecto sea una de las respuestas a la pregunta por la recepción que ha tenido Esta herida llena de peces , de Lorena Salazar Masso (2021). Por recepción entiendo no solo la acogida que ha tenido y tiene en un público cada vez más amplio, sino también los rechazos y la crítica -ha habido de ambos-, algunas mejor fundamentadas que otras.  Salazar Masso recurre al conocido cronotopo del camino, del viaje por el río en este...