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Una profanación más

 El camino a El Calvario estaba lleno de botellas de cerveza, basura, botellas de agua; entre más subía más aumentaba el olor a farra . Ya en la cima el hedor a cerveza seca se confundió con el de la parafina caliente. Velas y flores, pero también piedritas, billetes pequeños, carros y casas en miniatura, se le ofrecían a la Virgen de Copacabana que tiene un altar gigante en el tan famoso cerro, ubicado en ese pueblito boliviano. Como todo buen templo religioso, en El Calvario hay un mercado. Todo lo que usted quiera pedirle a la Virgen, al Sol, a la Pacha Mama o a todos juntos se vende allí en miniaturas, como para que la divinidad tenga una idea muy clara de aquello que se le pide. Con decir que se venden miniaturas hasta de títulos académicos (licenciatura, maestría y doctorado). Además, el mercado ofrece piedras y amuletos de ricos colores y significados, aceites extraídos de diversas fuentes vegetales, inciensos de distinta procedencia, hierbas para diferentes usos y aplicacio...

Lo común, nuestras tragedias

También los viajes son un asunto político. Desde la elección del destino hay una mirada del mundo y de la vida que se busca a veces transformar, a veces constatar o reafirmar.  (Una pared en un calle de La Paz, Bolivia) No creo que uno elija Bolivia por comodidad, por descanso, para "chulear" un cinco estrellas más. Al contrario, siento que ignoramos tanto de este país y de esta gente... visitar este lugar es, necesariamente, entrar en una discusión sobre la tradición, la identidad, lo nacional, lo propio y lo foráneo. La Paz respira de eso todo el tiempo; la discusión se te plantea en cada esquina, en cada trayecto, en cada destino. (Manifestación antivacuna en el centro de La Paz) Me ha sido imposible ver sólo un paisaje más donde hay una montaña seca y de colores tristes porque ha sido explotada por una empresa japonesa. Cada vez que se habla de la riqueza de los suelos, de la variedad de minerales, se habla, también, de quienes los explotan, generalmente extranjeros. Las ...

El San Francisco de Chesterton

A Jairo Ramírez Rico, a su amor por San Francisco  Nunca se me ocurrió que habría un día en el que me interesaría la vida de un santo como San Francisco de Asís; digamos que su vida y su relación con la divinidad. Búsquedas netamente personales me llevaron a retomar una oración que memoricé en mis años de estudiante en la Normal de Amagá, y que repetí cientos de veces sin saber el sentido que podría llegar a adquirir, al menos para mí: “Dios, hazme un instrumento de tu paz…”. Me siento un poco extraño al escribir de esta manera y sobre cosas como estas. Confieso que hay algo de pudor; primero, por atreverme a tocar la vida de un santo y, segundo, porque leer sobre santos puede llevar a que la gente piense muchas cosas. Pero no me importa. La vida de San Francisco, al menos como la narra Gilbert Keith Chesterton (1874-1936), me ha resultado digna de pensar, conversar y escribir. Supe de Chesterton en un curso de ensayo y recuerdo bien ese nombre en alguna columna o conferencia de Wi...

El vértigo del viaje, de Andrés Delgado. Auscultar la línea dura a partir de la línea dura misma

De un tiempo para acá me interesan los discursos que desacralizan la lectura en general y la lectura literaria en particular. Todo lo que se esmere en poner barreras para el acceso a la lectura y a la literatura me resulta impertinente y caduco. Cada vez me parecen más estériles las distinciones artificiales entre Cultura y cultura popular, alta literatura y literatura de masas, lectores iniciados (o especializados) y lectores “desprevenidos”. No tanto la distinción literatura de entretenimiento / literatura de línea dura sino una especie de defensa de la primera fue lo que me motivó a leer El vértigo del viaje , de Andrés Delgado. No he leído otro libro de Delgado. Sus provocaciones y recomendaciones en redes sociales, alguna entrada en su blog ( http://moleskin32.blogspot.com ) , el punto de vista de un promotor de lectura que es también escritor, la “cantaleta literaria” han despertado mi interés precisamente por su poca ortodoxia. Escribo todo esto para manifestar mi gusto por una...

Bitácora: Leer el mundo. Club de lectura (1)

El 5 de agosto de 2021 iniciamos Leer el mundo. Club de lectura en el municipio de Amagá, una iniciativa de formación de lectores dirigida a niñas y niños a partir de los 8 años. Hoy inicio esta especie de bitácora, que hará parte del blog La parroquia, en la que pretendo organizar y compartir la experiencia de vivir ese espacio del que no sólo aprenden las niñas y niños sino yo también.  En una de las sesiones iniciales de nuestro club de lectura. Los participantes elaboran mensajes con el lenguaje de las flores Leer el mundo constituye una perspectiva de formación y trabajo formativo con la lectura (y con las demás prácticas del lenguaje: escritura, escucha, oralidad) que asume, entre otras cosas, que construimos sentido para textos de diversa índole: escritos en código alfabético, sonoros, visuales, audiovisuales. Esta mirada amplia de la lectura permite ser más incluyentes y menos excluyentes en la participación de la cultura escrita. En esta ocasión exploramos la historia de...

"Muy caribe está", de Mario Escobar Velásquez, o una contra-Crónica de la Conquista (Comentario)

La expresión se me ocurrió en una conversación con un amigo; le hablaba de la novela que recién había terminado de leer por recomendación de un lector y promotor de lectura que, a veces en broma y otras en serio, no quiere para nada a la literatura colombiana. Se trataba de la novela Muy caribe está , escrita en 1999 por Mario Escobar Velásquez (1928-2007). Siempre que hablo del profesor Mario me gusta decir que fui su estudiante, no para presumir de mi escritura —de hecho, nunca fui el estudiante destacado de su clase— sino de haber tenido a un escritor como maestro, a un escritor de verdad. El profe Mario era un creador de palabras, le encantaban, se sabía tantas y tan raras que a veces uno no creía que existieran dentro del español; otras, como lo comprobé al leer su novela, se las inventaba a partir de procedimientos poco ortodoxos para algunos. En todo caso, en su clase de composición española la lengua era realmente una cosa viva contra la que había que pelear y, muchas veces, pe...

Diario de una travesía - Teyuna

Esta historia comienza con un hombre de treinta y seis años que come un helado de café en una tarde de julio en el Parque Bolívar de Santa Marta. El mismo hombre escribe en este momento desde un lugar de la Sierra Nevada de Santa Marta. Es la noche del diez y seis de julio de 2021. Hay muy poco para lo que este hombre ha creído que es “haber”. Pero este hombre se siente tan cerca de lo que ha querido ser tantas veces… *** Anoche, alrededor del fuego, los dos Wiwa que nos guían nos contaron de su vida antigua y actual. Siento que accedo a un saber que no es para todos. Es una cierta forma de privilegio al que nos negamos en este país en que vivo. Hoy desperté muy temprano; aún estaba oscuro. Los gallos, los pájaros, la niebla de la Sierra, las montañas, el traje blanco de los Wiwa Rafael y Saúl. Hay momentos en los que estás viviendo la vida que has querido, como la has querido y con las personas que la vida trae en esa especie de conspiración suya que apenas percibo con mayor claridad....