No me había interesado por Ricardo Piglia sino hasta que leí Teoría de la gravedad , de Leila Guerriero. Vi Plata quemada (2000), la película, más por el morbo que suscita la historia de dos delincuentes homosexuales que por seguirle el rastro al escritor argentino. Por Guerriero llegué a una antología personal de Piglia de la que espero hablar luego en este blog; y ahí encontré cosas que no buscaba: cuentos que desconciertan por sus motivos y destrezas formales, ensayos de una apertura envidiable, crítica de alto nivel; encontré a un gran lector. Durante la lectura de la antología supe que tenía que leer Plata quemada (1997), ahora sí, incitado por las afirmaciones de Piglia sobre la tradición en la novela argentina, su concepción de la ficción y su posición respecto a asuntos como la cultura popular y la función social de la escritura literaria. La novela Plata quemada no es solo la historia de dos delincuentes homosexuales. Los delincuentes son una parte de un sistema social c...